Cuando hicimos esta selección de musicales en Teatrix, reflexionamos sobre la altura de los musicales nacionales de la actualidad. Si vemos She Loves Me y ponemos en la balanza títulos como Yiya o Drácula pensamos que no nos estamos qudando atrás. ¿Vos qué pensas?

She loves me

Con ocho nominaciones al Premio Tony, nueve nominaciones al Drama Desk, ocho nominaciones del Outer Critic Circle y tres nominaciones al Drama League, este musical fue la inspiración para la película Tienes un e-mail y triunfó en Broadway en 2016. Basado en la obra de Miklós László, cuenta la historia de dos jóvenes que trabajan y se enfrentan constantemente en una perfumería en Budapest, en la década de 1930; y a la vez tejen una historia de amor que crece en secreto.

Dracula

Uno de los clásicos más importantes de la escena que mereció numerosos premios, entre ellos el ACE (1992), el Prensario (1992) y el Estrella de Mar (1993). Recorrió el país y el extranjero, a lo largo de 25 años, es sin duda una de las obras consagratorias de Pepe Cibrián Campoy, su autor y director, y de Ángel Malher, creador de la música.

De aquí a la eternidad

Karen y Lorene están en la cubierta del barco mientras abandonan Hawai .Recuerdan esos días donde el amor y la pasión fue una trinchera en medio de los bombardeos. Aún no saben si sus prometidos, el sargento Milton y el soldado Prewitt, han sobrevivido o si son parte de lo que se pasó a recordarse como los héroes del 41.
El clásico cinematográfico adaptado en este impactante musical épico que cuenta dos historias de amor en medio de un relato bélico.

Yiya, el musical

El grotesco Argentino transformado en musical. 6 nominaciones a premios ACE y otras 6 a los premios Hugo en categoría teatro musical. Corre el año 1979 (épocas de ‘bicicleta financiera’) y Yiya está endeudada con sus mejores amigas; no tiene más recurso que tentarlas a una de sus famosas bombas de crema para sacarlas del mapa. El paso del tiempo, y tolerancia para el humor negro, permiten que este divertidísimo musical tome el archi-conocido caso de la ‘envenenadora de Monserrat’ a la ligera. Para morirse de risa.