Dicen que se vuelve loco el que puede, no el que quiere, y sin embargo con Fernando Peña el dicho es cuestionable. Su historia, su vocación y su particular manera de ver la vida nos llevan a pensar que su locura fue UNA BÚSQUEDA DESESPERADA DE SI MISMO, CONVERTIDO EN UN SIN NUMERO DE CRIATURAS.
Fácilmente pudimos reconocer en él a un artista con un ansia inconmensurable por transgredir, APARECIENDO ENCADA UNA DE ELLAS, DESENMASCARA UNA SOCIEDAD HIPÓCRITA, CUESTIONANDO TODO LO QUE NOS SOSTIENE  EL  amor, la amistad, la familia, la política, la sexualidad. PONIENDO EN DUDA TODO.

Uruguayo, de procedencia, eligió la Argentina para radicarse, pero no tuvo pelos en la lengua para satirizar ambos países como hace en tantos de sus funciones. Más allá de su enfermedad y la muerte como tema recurrente, fue capaz de hacer una comedia llena de drama, diferente, honda, a veces oscura, pero siempre brillante y provocadora, despertando polémica con cataratas de textos desafiantes y un acting sin pudor. A lo largo de su carrera ganó miles de admiradores y detractores, pero tanto los que lo amaban, como los que lo criticaban, reconocen que fue un genio con un talento único en su género.

En Teatrix podes volver a ver sus dos espectáculos de Esquizopeña: “INTIMIDAD RIOPLATENSE” y “DUELE”. En estos vimos por primera vez encarnados a aquellos personajes de la radio. Fascinando e incomodando en iguales proporciones, logrando un extraño clima en el que, por momentos, es preciso mirar las escenas con las manos en la cara, espiando entre los dedos y soltando una risa incontenible.

Al desparpajo de Intimidad Rioplatense, se contraponen en Duele , los temas universales humanos con su particular humor, pero incorporando al discurso una poética más dura, comprometida y reflexiva. Sus personajes vuelven a la carga hablándonos esta vez de la SOLEDAD. Una soledad compleja y temida en la que se impregna un DOLOR inevitable que es parte de la vida, pero que no terminamos de aceptar. Con DOLOR amamos y odiamos. Con DOLOR deseamos y esperamos ser deseados. Con DOLOR tratamos de aceptarnos. Con DOLOR transitamos cada día…como podemos.

Ezquizopeña, Duele

DUELE es transgresor y polémico, al mejor estilo Peña. En homenaje a sus fans que aún lo recuerdan y celebran su mente creativa y sin límites, TEATRIX trae a su plataforma este viejo y sin igual material original, recuperado por Diego Scott. 
 En la segunda entrega de su Esquizopeña galopante, Fernando Peña encarna una obra 100% sin filtros, en la que cada personaje expone con gran humor y acidez el dolor de la soledad y los vínculos fallidos.

Ezquizopeña, Intimidad Rioplatense

El inolvidable Fernando Peña, genial y creativo, hace desfilar en este espectáculo sus personajes más famosos, los que encantaron a sus oyentes a lo largo de los años y que se fueron con él pero siguen vivos en el recuerdo. Más de tres horas de arte en estado puro, de ternura y humor del bueno.